lunes, 18 de junio de 2012

Conclusión para mi Chillán

Escrito por Gisela Sanhueza
Según los archivos revisados creemos que el azar, lo fortuito aparece en la Historia de Chillán casi como una sombra, muchas veces transformada en mito, casi como para probarnos, hasta cuanto toleramos ese golpe de la naturaleza, llámese sequía, aluvión, temporal invernal o terremoto. 
Pero sin dejar de tener presente esto, sin duda existen potencialidades únicas que todavía luchan por perdurar como son: la extraordinaria ubicación geopolítica de la ciudad, conectada con todos sus puntos equidistantes: cordillera, cauces fluviales, zonas agrícolas y mar, la abundancia y alta calidad de esos recursos agrícolas, en comparación con el resto de la zona central debieron hacer de Chillán una ciudad merecedora de mayores adelantos que finalmente no se evidenciaron en su emplazamiento ni mucho menos en el fortalecimiento de su población. 
Un polo desarrollista en el ámbito agroindustrial, que bien se pudo abrir a otras posibilidades económicas lo que da cuenta tanto archivo y testimonio gráfico existente. 
¿Cuáles ha sido nuestras mayores pérdidas? Los desastres naturales serán una constante para nuestra comunidad por una condición geofísica ineludible y debemos aprender a vivir con ello. 
Creemos que no son esos desastres de la naturaleza donde radica nuestra mayor perdida, sino que las perdidas están en no ver aquello que nos potencia como comunidad, que nos identifica, que nos hace poner en valor nuestras capacidades, raíces y talentos. 
¿Hasta dónde hemos hecho ese ejercicio de valorarnos y potenciarnos? Quizá el esfuerzo no ha sido el suficiente.

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