Derecho a la Ciudad y acceso universal al suelo urbano: Construcción de una ciudad ética en contraposición a la ciudad de la especulación.
Constatamos que en este último tiempo un importante sector de la sociedad chilena ha expresado su malestar ante diferentes situaciones que le afectan. Ello ha sido particularmente relevante en el ámbito de la educación, la colusión de grandes empresas, las decisiones unilaterales en perjuicio de las personas y en general una percepción de engaño y de las faltas a la ética en todos los ámbitos de la vida nacional. También en el contexto de la Calidad de Vida, constatamos que las actuales condiciones de participación en las decisiones en todo aquello que impacta el hábitat familiar y colectivo no contribuyen a solucionar los problemas de desigualdad y de abuso existentes.
Aún, constatando mejoras en algunos índices de calidad en infraestructura de ciudad, en la experiencia cotidiana de la calidad de vida, incluyendo de manera importante a las ciudades y poblados, se manifiestan situaciones de inequidad. El panorama nacional nos muestra que, si bien en América Latina han disminuido los indicadores de la “pobreza dura”, este mayor crecimiento se expresa en velocidades muy diferentes en el territorio. Mientras los Barrios y Comunas que reciben el beneficio de las inversiones se enriquecen a niveles impensados, algunos mejoran lentamente algunas condiciones y otros empeoran en aspectos como el espacio público, la accesibilidad a los servicios y a las áreas de esparcimiento, en especial en sectores de alta vulnerabilidad social. La creciente desigualdad urbana es un tema que a los arquitectos nos incentiva a trabajar con mayor fuerza por una mejor ciudad.
A partir de las conclusiones de nuestro XXII Congreso y en consideración de los evidentes problemas de participación de la comunidad en las decisiones en todo aquello que impacta el hábitat personal y colectivo, sumado a la progresiva desvalorización de nuestra profesión reflejada en la disminuida influencia y desperfilada autoridad que tenemos en la esfera pública con los temas que nos involucran, junto a la incomprensión y reduccionismo de nuestra labor, queremos manifestar al país lo siguiente:
1. El Derecho a la Ciudad. Abogamos por El Derecho a la Ciudad, restaurando su sentido democrático de convivencia, para hacer de ella el escenario de encuentro de la vida colectiva, proporcionando calidad de vida para todos.
Damos acogida a las organizaciones de la sociedad que procuran la defensa de sus barrios y patrimonio cultural, generando instancias de integración de los arquitectos con la sociedad a través de la responsabilidad social y gremial del Colegio.
2. Rol del Estado. Hacemos notar que el cambio del Rol del Estado en los últimos decenios ha abandonado su natural sentido de Planificador y principal Propietario y Gestor de los Bienes Productivos y Bienes de Servicio del país. Esta situación ha sido negativa para el desarrollo de las ciudades y asentamientos, por cuanto el impulso a la Gestión Privada, la que no tiene obligación de velar por el desarrollo conjunto de las necesidades urbanas, ha dificultado seriamente el acceso universal al Suelo Urbano, no contemplando reservas por parte del Estado y entregándo su regulación al mercado, el cual determina su uso al valor económico del suelo. Entre muchos casos ocurridos y por ocurrir por esta situación, destaca la reciente construcción emblemática del Mall de la ciudad de Castro.































