domingo, 26 de febrero de 2006

Conflictos en By Pass norte de Chillán



Los Vecinos del sector Bernardo OHiggins, (al poniente de Chillán) comenzaron una serie de movilizaciones con el objetivo de que sus demandas sean escuchadas y se construya una pasarela peatonal que les permita atravesar con seguridad el by pass en construcción.
El sábado un grupo de personas, entre los cuales se encontraban muchos niños que atraviesan a diario el sector para ir a diferentes escuelas de Chillán, realizaron una manifestación, deteniendo los trabajos.
Héctor Facuse, presidente de la Junta de Vecinos del sector, manifestó que la empresa construyó un paso bajo nivel para que se puedan desplazar. Sin embargo, señalaron profesionales de Ferrovial Agroman, dijo, el túnel corre el riesgo de quedar inundado en invierno. De hecho, según modelaciones efectuadas con anterioridad se supone que por lo menos en cuatro oportunidades aquello ocurriría.
Los vecinos señalan además que el paso, que cuenta con un estrecho paso peatonal, es absolutamente oscuro y peligroso para la gente en general y especialmente a los niños que diariamente estarán obligados a transitar por él.
En esas condiciones de inseguridad e incomodidad como será trasladarse por un sector inundado, creen que muchas personas optarán por atravesar la carretera de alta velocidad con riesgo de sus vidas.
Esperan ser escuchados por las autoridades y que se pueda efectuar alguna gestión ante de que terminen las obras, por cuanto saben que después de que la empresa entregue la obra ya no habrá nada más por hacer. Profesionales de Ferrovial, confirmaron que en el diseño de la vía no se considera una pasarela, aun cuando señalaron entender las razones de los angustiados vecinos.
Facuse, dijo que las obras están llevando a que unas 600 personas queden encerradas y pidió sensibilidad de las autoridades locales. Manifestó que este lunes volverán al lugar, pero esta vez será un grupo mayor de personas, que luchan por una aspiración justa como es trasladarse con seguridad a la ciudad. (Fuente: Diario La Discución de Chillán)

sábado, 25 de febrero de 2006

Cambios Locales


Se ha iniciado a nivel local un movimiento de todas las diferentes autoridades políticas por mantenerse en su puesto, o mejor, hacerse de un sillón de mejor rentabilidad. Al menos eso se ha estado publicando en los medios locales.

El gobernador, un cargo reservado para la DC, ahora podría pasar de ser PS. Con ello estarían estudiando compensar a la DC. Para este cargo de gobernador están sonando Felipe Letelier (Diputado), Soledad Tohá y Cristian Quiróz (Concejales)

El Director Provincial de Educación sería cambiado ya que en algunos sectores no se ve con buenos ojos su gestión, sobretodo en el tema de la deuda histórica con los profesores (arrastrada desde que la educación pasó a ser municipal).

Otro cargo en competencia es el Director del Servicio de Salud, quien además asume como coordinador de redes a nivel local, lo que le da más relevancia a su cargo. En Sernatur igual hay rumores de cambio ya que la nueva estrategia irá más por el tema de desarrollo productivo.

Para estos y otros cargos una opción, y buena, es hacer un concurso público.

En fin, esta algarabía y derroche de energía por tomar los cargos podría mantenerse en todos mientras ejercen sus funciones. Energía en la Dirección de Obras para pavimentar calles de Chillán Céntrico, ubicadas a 5 cuadras de la Gobernación.

O en el tema de trasporte con el caos que se produce cada día en la calle 5 de Abril, por donde pasan todas las líneas de micros y colectivos de Chillán, de ida y de vuelta. Además pasan varios vehículos, y para más complicar las cosas, algunos arriesgados peatones intentan cruzar entre bocinazos, frenadas y bicicletas.

Finalmente, el tema de la pobreza que mantiene en el desamparo a jubilados, personas de la tercera edad, lisiados, enfermos y tantos que dependen de bajas pensiones, de atenciones lentas en los servicios de salud y condiciones de vivienda que difícilmente permiten vivir con dignidad en los fríos días del invierno chillanejo o bajo los fuertes soles del verano.

Publicado por: Richard Pincheira Aedo - Director ChillanActivo

jueves, 23 de febrero de 2006

Jaque!!!, Caerán las Torres?


Haciendo un poco de historia reciente, el jueves 27 de Febrero del 2000, luego de más de dos horas y media de sesión, la Corema de la Octava Región resolvió sobre el Proyecto Itata de Celco (hoy Nueva Aldea).

De los 20 integrantes, 18 asistieron ese día a votar este proyecto, mientras afuera de la Intendencia reinaba la expectativa por conocer el resultado.

El resultado final fue 16 votos en contra y 2 votos a favor del proyecto. Con esto se dejaba claro que el proyecto Itata estaba Rechazado.

Votaron a favor el Seremi de Economía, Ricardo Jara, y en Consejero Regional de la UDI, Jaime Dinamarca. Los demás integrantes votaron en contra.

Por todos es sabido que luego en Santiago el proyecto fue aprobado y hasta hoy siguen las objeciones de diferentes sectores.

Hoy, una de las aristas de este conflicto, se debe a la instalación de una red de torres de Alta Tensión (en realidad son Postes de Alta Tensión) que une la Subestación de la CGE en Santa Elvira (sector norte de Chillán urbano) y la Celulosa Itata.

El trazado incluye sectores poblados del radio urbano de Chillán y Chillán Viejo, además del costado norte de la Autopista del Itata.

La polémica radica en que la CGE Transmisión no solicitó a la Municipalidad de Chillán los respectivos permisos para instalar sus torres en aquellos lugares públicos. Sólo tramitó los permisos con los propietarios de los terrenos donde instaló las torres.

Dicha línea de 25 kilómetros, fue energizada el 18 de Diciembre del 2004 y desde esta fecha se inició una batalla por lograr que la CGE cumpla con los compromisos a los que estaría obligada, pues no solicitó concesión para instalar la línea de 66 Kv.

Según la Municipalidad de Chillán, debería recibir anualmente por esta instalación unos 2 mil millones de pesos, cifra que ha motivado a las autoridades municipales a solicitar la participación del Gobernador para gestionar la cancelación de estos derechos a las arcas municipales.

Al final, el compromiso de las empresas con su medio no se vislumbra. Continúa el lucro como objetivo, dejando de lado actividades de Responsabilidad Social que mejoraría la relación de la comunidad con las empresas. Falta mucho para lograr una mentalidad de trabajar juntos por nuestra comunidad, pero nosotros como ciudadanos tenemos el deber de tomar las herramientas para mejorar esta relación, sin perder nuestra capacidad crítica y fortaleciendo la participación ciudadana.

Publicado por: Richard Pincheira Aedo - Director ChillanActivo

lunes, 20 de febrero de 2006

Mitos Urbanos


Quién no ha escuchado alguna historia, algún dato extraño. Muchas historias locales rondan casas embrujadas, túneles bajo las calles para comunicar antiguos colegios, etc.

Otras veces estas historias, verdaderas o no, dan explicaciones a lo que ha pasado, por ejemplo, con la campaña para reinstalar un canal de TV llamado Iproch, el que tras un incendio perdió sus instalaciones. Luego de una gran campaña, todo desapareció y poco se supo de los dineros y equipos recolectados.

Otros rumores del mundo cultural dan diversas explicaciones al funcionamiento de la Sociedad Musical Santa Cecilia y la Sala Schäfer, originalmente donada por Don Otto Schäfer Hofmann como Casa del Arte para apoyar el desarrollo cultural local. Posteriormente dicha Sociedad (nacida a partir de la Estudiantina Verdi) no habría estado tan unida, hasta que ejecutó la venta de este recinto en unos 500 millones de pesos (y hay gente que dice que la cultura no es un buen negocio!!!).

En la esquina de las calles Constitución e Isabel Riquelme está la Casa Etchevers, donde vivió Don Dionisio Etchevers Cruspiere y su familia, para luego donarla en 1972 con la finalidad que allí funcionará el Hogar de la Madre Campesina, una casa de acogida para quienes no tuvieran donde quedarse en Chillán mientras tenían su guagua o durante el post-parto. Hoy, lejos de este uso y luego de décadas de abandono, una empresa construye sus oficinas, manteniendo sólo la cáscara de una de las pocas casas que resistieron el terremoto del 39.

Más reciente es la historia sobre la pileta construida a la entrada del mall por la calle 5 de Abril. Más que para adornar, sería una forma de desaguar una napa de agua subterránea ubicada bajo los estacionamientos de este edificio.

Años atrás rumores hablaban del “extraño” incendio del hotel en Las Termas, de los seguros cobrados y su nueva edificación en otro terreno, el que estaría fuera de la zona de concesión de la Municipalidad de Chillán, la que con poca astucia nunca inscribió a tiempo la marca “Termas de Chillán”, trámite realizado por un astuto empresario que le ganó a la municipalidad “el quien vive”.

Otros empresarios vieron años atrás como sus terminales de buses eran clausurados, tanto a empresas locales como nacionales. Luego de algunos días estos terminales reabrieron nuevamente cerca de la Estación de Ferrocarriles y nunca se supo que pasó con la condición de funcionar “solo” en el Terminal María Teresa. Hasta hoy se mantienen los problemas de tráfico de buses y sus carros que a duras penas caben en dicho Terminal.

Recordando otras promesas, al iniciar el trámite de permisos de construcción, algunas voces decías “no es posible hacer una bencinera justo frente al hospital de Chillán o al lado de un colegio”. Lo calificaban, y con razón, como muy peligroso, ilógico y sin relación a la planificación urbana (¿existe?). Se ha escuchado que los profesionales encargados evaluaron estas construcciones desde el punto de vista comercial por lo que fueron aprobadas, no considerando las emanaciones de gases (descarga de camiones y carga de combustible de los vehículos) ni el potencial riesgo de accidente.

Por último, estas semanas se inició el trabajo de construcción de la segunda etapa del paseo peatonal en calle Arauco y los famosos estacionamientos subterráneos. Según las informaciones se invertirán mil doscientos millones de pesos (no es menor la cifra) y los estacionamientos tendrían cupo para 100 vehículos. O sea, para estacionar cada auto se gastarán 12 millones de pesos. (¿Quién gana con este negocio?). La empresa ECM operará estos estacionamientos por un período de 30 años, lo que según un concejal de Chillán, hará que el municipio deje de percibir al año unos 180 millones de pesos. Pero no es para alarmarse, por allá en el año 2037 será la municipalidad la encargada de operar estos estacionamientos y podrá recuperar el dinero no recaudado, vendiendo como chatarra o escombros lo que quede de estos estacionamientos.

Así las cosas, y a pesar que ya no existe el famoso y recordado Café Paris, Chillán está lleno de historias incompletas que se conversan en sus calles, en sus casas. Rumores que no explican todo lo que ha sucedido y mitos que aún aguardan a ser descubiertos.


Publicado por: Richard Pincheira Aedo - Director ChillanActivo

lunes, 13 de febrero de 2006

Principio y Fin



En 1925 nació en Antihuala, Provincia de Arauco, Julio Escámez Carrasco, Pintor, Grabador y Escenógrafo. Se le define como un agudo observador de la naturaleza que ha sabido volcar al papel, a los muros y a la tela sus observaciones, sus visiones, su vivir.

En 1955 Concepción le otorga el premio Municipal de Arte y en 1968 su ciudad natal lo nombra Ciudadano Ilustre.

En 1970 vuelve a Chile desde Asia. Inicia el mural “Principio y Fin” en la Municipalidad de Chillán. Algunos definen su obra por su observación del comportamiento humano, su compromiso social y su búsqueda incansable de la magia y el color del pueblo americano. Sus obras reflejan identidad, como las faenas de la tierra, de su provincia natal y de los oficios marginales.

En 1972 se inauguró este mural que comenzaba en el primer piso y por el muro de la escalera llegaba hasta el segundo piso del edificio Municipal.

En 1973, un grupo a amigos de Neruda se reunían para compartir las penas por la muerte del Poeta. Uno de ellos, Máximo Pacheco (ex ministro de Educación) dice: “Han destruido (los militares) el mural de Julio Escámez en la Municipalidad de Chillán”. Le preguntan si lo pintaron para cubrirlo. “¡No! Lo picaron...”.

En ese mural, el pintor Escámez expresó su aversión a las consignas y a la obra plástica falsamente revolucionaria tratando de aprisionar toda la lucha de América desde la conquista hasta ahora, la deshumanización del sistema capitalista, el hombre disminuido dentro del aparato mecánico; en un área estaban representadas las imágenes de la enajenación que oprimen el alma; el poderío militar donde las fuerzas represivas del conquistador se funden con las modernas. La riqueza de símbolos de esta obra resume el intento de expresar el conflicto entre la vida y la muerte, entre las nuevas formas de nobles relaciones que establecerán los hombres y las viejas formas caducas e inhumanas...

Otras fuentes agregan que no se conformaron con picar el mural de Julio Escámez, pues demolieron el muro mismo y reformaron ese recinto de la Municipalidad.

Es importante recalcar la fuerza, el poder, la energía que tiene el arte como para generar este miedo de los uniformados. Miedo al trabajo de los creadores culturales, de los colectivos de artistas, de quienes hacer ver lo que sienten.

Este mural ya no existe, solo nos acompañan algunos registros fotográficos. Hoy Julio Escámez es profesor en la Universidad de Costa Rica y cada año viaja a Chile para mantener el contacto con su Antihuala, con su gente.

Apoyemos la creación, seamos creadores
Participemos en actos culturales, seamos actores
Defendamos los artistas populares, seamos luchadores.

Publicado por: Richard Pincheira Aedo - Director ChillanActivo

viernes, 10 de febrero de 2006

Ritmo de Vida


Vivimos en un Planeta que nos lleva por el espacio cual nave con su sistema de navegación bloqueado, condenada a girar y girar en torno a una estrella de 5.600 millones de años de antigüedad y con una temperatura superficial de 6.000 grados celcius.


Nos hemos acostumbrado, y no quedaba otra que hacerlo. Respiramos una mezcla de gases bastante rara en los demás planetas, pero no para nosotros que evolucionamos desde especies marinas con branquias a terrestres con pulmones, luego pasamos de cuatro a dos patas, y de especie animal a especie animal con algunas capacidades.

Con el tiempo fue posible vivir en comunidad, comer cuando se podía, sembrar lo que se tenía y conocer el entorno del que formamos parte.

Este conocer se transformó en una actividad cada vez más valorada, pues permitía cazar más fácil, dormir más tranquilo, comer más variado y predecir ciclos de climas y crecimiento que mejoraron el diario vivir.

La vida no era fácil, pero en general había comida, refugio y comunidades que se mantenían al ritmo que la naturaleza permitía.

Pasó el tiempo y constantemente algunos se dedicaron a conocer más, a plantearse dudas sobre diversas materias, a intentar descubrir aspectos que mejoraran la calidad de vida, de todos, de algunos o al menos de quien lo descubría.

Desde entonces la cantidad de información ha aumentado, ha adquirido valor, ha sido modificada, ocultada o difundida según los criterios y valores de quienes la manejan, haciéndonos cada vez más conocedores, más concientes de nuestro actuar y los posibles efectos relacionados. Con ello ha crecido la necesidad de incorporarse en un ritmo de vida rápido, donde obtener la comida y el refugio implica además incorporar otros elementos, otras actividades y adquirir una serie inagotable de productos que continúan prometiendo la mejor calidad de vida.

Lo triste es que esa mejor calidad de vida no viene en las cajas, bolsas o botellas que compramos. Tampoco está en los minutos y horas dedicados a tantas actividades importantes que no nos queda tiempo para respirar profundo, para escuchar el silencio, para ver reír a un niño o para contar las estrellas entre las nubes.

Quizás este apurado ritmo de vida se deba a lo rápido que nuestro planeta recorre el espacio en su incansable ir y venir entre gases, cometas y estrellas. Mientras estamos tan dedicados a nosotros, el planeta viaja a 108.000 kilómetros por hora. Es una velocidad difícil de asimilar. Sería como ir de Ancud a Arica en 1,8 minutos.

Ahora, si esta velocidad fuera menor, la fuerza de gravedad del sol comenzaría a atraer a la Tierra y cada vez nos acercaríamos más a su acalorada superficie, por lo que para nuestra sobrevivencia es mejor que este loco viaje por el espacio continúe como ha sido por siglos de siglos.

En definitiva, estamos condenados a viajar veloces montados sobre este planeta para esquivar el trágico fin en la superficie del sol, estrella que paradójicamente, es la que permite la vida.

La otra condena es autoimpuesta, ya que vivir a toda máquina, alejado de los ritmos naturales y de los verdaderos valores de la vida es nuestra opción, la que cada día más se asemeja al final del planeta, cuando ya deje de girar.

martes, 7 de febrero de 2006

"Partido Político"

Divagando entre diferentes temas, escuché de repente este término “Partido Político”.
Luego de unos segundos, me hice la idea de analizar dicho término en su sentido u aplicación.

“Partido” lo asocio con dividir, con lo contrario a la Unión. Un ser o un ente partido es menos que un todo, es más débil, es más vulnerable, por lo que es más factible de manejar.

“Política” se relaciona con un tipo o sistema de administración. Un sistema social que apunta hacia una organización para lograr un objetivo común a ese grupo.

Entonces, un “Partido Político” bajo estos conceptos, es una forma de administración en base a la división, a la disociación, en base a la vieja frase “divide y vencerás”.

No fue grato llegar a esta conclusión, pero si fue muy explicativo para analizar o intentar comprender las diferentes jugadas de los partidos políticos para lograr una mayor presencia televisiva, para asegurarse cargos de importancia (económica, sobretodo), para hablar de socialización, pero “a mi manera”.

Así las cosas, como ya lo dijo Don Nicanor Parra, “solo se nos permite elegir entre la democracia de unos o de otros”.

Lo demás estaría en manos de quienes después de asegurarse un camino, después de haber superado a los otros, después de haber dividido para vencer, tienen el merecimiento de acoger entre sus ropas una frondosa cinta tricolor que lo corona como Ministro o Ministra (así están las cosas por acá), de Jefe o Jefa de ….., de Secretario o Secretaria Regional Ministerial, en fin, uno u otro cargo que le permita recuperar la energía perdida en la campaña, que le recompense su dura lucha entre tantos candidatos a ocupar ese escurridizo sillón.

Esto se complementa con nuestra sociedad y su estructura en base de grupos claramente definidos, estratos diferenciados según ingresos, según educación formal, según territorio geográfico, según acumulación de riquezas, según consumo de televisión, etc.

Entonces no es extraño que un Partido se haga apoyar por esos grupos específicos que le interesan, por esos grupos formados gracias a una “partición” de la sociedad, que una vez convencida de la validez de la propuesta, ve a los demás grupos o estratos como enemigos, como competencia. Pasan a ser contendores en la lucha política cotidiana, que en las altas esferas muchas veces ya está definida, ya está planificada, pues con el apoyo de diferentes expertos estudiaron a que segmento de la sociedad les interesa acercarse, como podrán llegar sin generar rechazo, como podrán convencer sin generar miedo o apatía.

Esto ha generado que nosotros mismos nos auto-clasifiquemos. Dejemos de lado lo más básico de nosotros, ser personas. Empiezan a aparecer los políticos ecológicos para los ambientalistas, los políticos sensibles a la pobreza para aquellos con menores recursos económicos, los políticos “entradores” que entre foto y foto, entre tecito y cafecito se ganan los votos de dueñas de casa, y así una enorme gama de figuras que antes de permitirnos avanzar juntos, nos separan, nos clasifican, aminorando con ello las posibilidades de trabajar juntos, de trabajar por las personas, de lograr autoridades que no busquen el poder por el poder, sino, por poder ayudarnos hoy, mañana y siempre.

Con Mucho Ducto


Viéndolo muy simple es como barrer bien el comedor y dejar toda la basura debajo de la alfombra o el limpia pies.

Así es como la empresa Celco asegura no contaminar las aguas de los ríos cercanos a sus megaproyectos industriales en Valdivia y Nueva Aldea. Si bien hay uso de tecnología para disminuir la toxicidad de sus efluentes (al aire, al suelo, al agua), no hay un compromiso de mínimo impacto o de aplicación de sistemas alternativos como por ejemplo un sistema cerrado del agua, de manera que la empresa saque del río solo una vez agua y la vierta en un canal cerrado para ser utilizada en su proceso, la que luego debería ser refinada para ser reutilizada reiteradamente, depositando los residuos que le sean extraídos en cámaras selladas para evitar contaminación.

Ahora, otro importante factor es, por ejemplo que nosotros dejemos de utilizar y de exigir papeles blancos “blancos” o acaso no te acuerdas de las famosas hojas de roneo. Si bien puede ser que para las impresoras no sean las indicadas, quizás la misma Celco podría investigar un mezcla menor de pulpa blanqueada con cloro con pulpa cruda, de manera que se obtenga un papel de calidad, pero ya no tan blanco, disminuyendo con esto la necesidad de utilizar cloro en su blanqueo (aunque se podría usar agua oxigenada u ozono).

Otro factor de los ductos y tantos otros efectos de estos proyectos industriales es que dentro de la legislación chilena cumplen con la reglamentación. En otras palabras, nuestros parlamentarios aprobaron leyes que siguen siendo permisivas, siguen sobrevalorando el lucro y se olvidaron del aire limpio, de la dignidad de los pescadores, de la vieja costumbre que tenemos de comer, de beber agua, de disfrutar con bellos paisajes, en fin, de vivir.

Entonces, en lo inmediato nos queda exigir la aplicación de todos los tratamientos que disminuyan la contaminación de estos proyectos. Luego será importante asegurar una adecuada, imparcial y técnicamente eficaz fiscalización.

Posteriormente, será necesario que pensemos más y mejor a quien le damos nuestro voto en las próximas elecciones de Senadores y Diputados, y a largo plazo, acordarnos antes que en Chile vivimos muchas personas, muchas de las cuales necesitan ayuda hoy y no mañana, muchas de ellas viven con muchas limitaciones, muchas no son escuchadas, muchas de las cuales vienen a recibir ayuda cuando llegan a sus casas los ejecutivos de estas empresas a ofrecer las compensaciones por los efectos negativos de los proyectos que representan, y ¿ podemos culparlas por aceptar la ayuda que antes nosotros nunca les dimos porque antes nunca nos acordamos que existían?

Publicado por: Richard Pincheira Aedo - Director ChillanActivo