viernes, 15 de marzo de 2013

Fueron restaurados los Murales de la Escuela México de Chillán


En el año 1940 Siqueiros y Guerrero iniciaron su trabajo artístico en los muros de la Escuela México de Chillán.
Pasó el tiempo y los muros así como los colores y otros elementos de los murales comenzaron a sufrir daños, los que motivó el inicio de gestiones para la restauración de estas obras.
Es así como el año 2009 fueron restaurados, gracias a trabajo realizado por un grupo de expertos liderados por el Restaurador Mexicano Renato Robert.
Pero el 2010 un nuevo terremoto causó una serie de daños a las obras, lo que generó la necesidad de un nuevo trabajo de restauración, labores que luego de 16 meses, hoy viernes 15 de marzo de 2013 permiten dsifrutar de los murales de David Alfaro Siqueiros y Xavier Guerrero luciendo en todo su esplendor.
Estos Murales, con fecha 20 de Mayo de 2004, fueron declarados Monumento Histórico mediante el Decreto 331 que fue publicado en el Diario Oficial en Junio de 2004.
Desde ahora quedan a disposición de los habitantes de Chillán y turistas que quieran conocer una de las grandes obras del muralismo internacional, que además del enorme aporte artístico, es un claro ejemplo de las grandes tareas que pueden desarrollar los pueblos cuando trabajan en conjunto.

Antecedentes Históricos (Fuente: Monumentos.cl)
En 1939 un fuerte sismo sacudió la ciudad de Chillán, este terremoto dejó la ciudad prácticamente en ruinas y un saldo de víctimas fatales cercano a las 10.000 personas. 

El Gobierno de México, en un acto de solidaridad, donó una escuela, a la naturalmente se le llamó “Escuela México”. Fue inaugurada el 25 de marzo de 1942, después de 2 años de trabajos. 

Gracias a la gestión de Pablo Neruda, David Alfaro Siqueiros y Xavier Guerrero llegaron hasta Chillán, con la misión de plasmar la historia de estos dos países hermanos en los murales de la Escuela en cuestión. Es así como en la biblioteca de la escuela, ubicada en el segundo piso del establecimiento, se alberga el mural de Siqueiros titulado “Muerte al Invasor”. En tanto en el hall de ingreso al recinto hay una serie de murales de menores dimensiones de Guerrero. 


Los murales de la Escuela México son característicos del Muralismo Mexicano en cuanto al empleo de técnicas y estilos mixtos. Siqueiros aplicó en su mural el óleo, el duco (banderas) y la piroxilina, además de otros materiales derivados de la industria. Xavier Guerrero, en cambio, utilizó la pintura al fresco, técnica que utiliza colores al agua sobre revoque fresco de cal y arena. 

La línea estilística dominante en ellos es el neobarroquismo y el expresionismo dentro de un concepto de realismo dramático, acusándose además rasgos futuristas (repetición simultánea del pie de Galvarino que impulsa el movimiento) y cubistas (tratamiento de bloques que sirven de pedestal a Lautaro). 

“Muerte al Invasor” de Siqueiros se presenta como una “cámara neobarroca”, que comprende el mural Sur con episodios destacados de la historia de Chile, y el mural Norte, dedicado a la historia de México. Ambas partes de la obra de Siqueiros están montadas en un sobremuro cóncavo de masonite, que se adelanta en una base para aumentar la sensación dinámica general y que elimina los ángulos arquitectónicos. Las imágenes del mural de Siqueiros corresponden a lo siguiente: 

Mural Sur (Chile): en él se observa a Galvarino con los brazos cortados, como la figura principal; emerge de la boca de un cañón lanzando un grito de rebelión y libertad que se expande por toda América, simbolizado por la enorme laringe del plafond. A su lado está la cabeza altiva del escritor e ideólogo chileno Francisco Bilbao. La dualidad de estos personajes representa la lucha con la fuerza física y la lucha con las ideas. A la izquierda Caupolicán con un ojo sin luz dirige sus lanzas contra los conquistadores. Lautaro, en el ángulo superior izquierdo, sobre bloques de carbón, con su clarín guerrero llama al combate, y como símbolo dual está la cabeza de Luis Emilio Recabarren, el primer obrero que alcanza el parlamento, líder y organizador de la clase obrera chilena. Abajo, los españoles abatidos llevan un rosario en sus manos, símbolo de la religión católica. También hay espejos rotos como expresión de inutilidad y falsedad de las joyas con las cuales los españoles pretendían engañar a los indígenas. A la derecha O’Higgins avanza decidido, enarbolando las banderas de la Patria Vieja, de la transición y la actual. Por último el rostro pálido del presidente Balmaceda, refleja su clara inteligencia y la pureza de sus sentimientos; representa además, la vida republicana y patriótica del país. 

Mural Norte (México): aquí Cuauthémoc, el último emperador azteca, es la figura principal. Asciende una pirámide lanzando flechas contra la cruz, símbolo de la religión que vino a destruir la suya. En el plafond, una cruz-espada-ataúd sintetiza la religión cristiana propagada por los españoles en América, la Inquisición y la muerte. En el ángulo superior izquierdo están José Maria Morenos (gestor del primer congreso mexicano), Miguel Hidalgo (sacerdote y jefe del primer movimiento a favor de la independencia), Emiliano Zapata (líder de masa campesina) y Adelita que representa a la mujer del pueblo mexicano. El conjunto de piernas simboliza las primeras y más desarrolladas culturas indoamericanas. A la derecha está el español abatido, con sus manos ensangrentadas -símbolo de la crueldad del conquistador-, y su pie pequeño, símbolo de la poca estabilidad de su dominio. Por último dos presidentes mexicanos: Benito Juárez y Lázaro Cárdenas. Juárez en primer plano aparece con una mano de hierro para demostrar la firmeza en sus decisiones; la otra está enguantada de blanco como manifestación de la honestidad de su acción gubernativa. En lo alto, la carta constitucional y el libro con el gorro republicano. Se aprecian además los retratos de Aguirre Cerda y Ávila Camacho, gobernantes de Chile y México en el tiempo en que se hicieron los murales. 

En lo que concierne a la serie de murales de menores dimensiones del artista Xavier Guerrero que se ubican en el hall de ingreso de la escuela, la temática del plafond se inicia con los cuatro elementos naturales en desorden: aire, agua fuego y tierra. A la izquierda de ellos se encuentra la mujer de gris, símbolo de trescientos años de dolor. A la derecha la mujer de rojo representa la preocupación de la juventud por los problemas sociales, científicos y técnicos del universo. El nivel, símbolo de la estabilidad y de la justicia social, corresponde a la utilización inteligente da la arquitectura con fines expresivos. Luego el tema principal: la mujer mexicana protege fraternalmente a un niño chileno herido en el terremoto de Chillán; a la derecha, dos manos ofrecen agua cristalina, símbolo de la pureza y conocimiento. En la escala se aprecia la ofrenda de los mexicanos a los niños chilenos.

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