viernes, 6 de enero de 2006

EL BOSQUE Y YO




No es difícil llegar a leer o escuchar alguna información relacionada con nuestro bosque nativo, de su estado actual, del mal uso, de su belleza, en fin, son muchos los datos e informaciones que continuamente recibimos, en las que desgraciadamente se repiten con frecuencia acciones que destacan por sobre todo su destrucción.
Dicha destrucción lleva consigo causantes, a los que les recae toda la culpa, la que no siempre va acompañada de un análisis serio e informado de la situación.
Si se trata de buscar los causantes del mal uso o deterioro de nuestro bosque nativo podemos llegar hasta nuestros indígenas, que con el fin de usar terreno para la agricultura, despejaban pequeñas superficies de bosque. Posteriormente este hecho fue repetido a mayor escala por aquellos colonos que en base al fuego arrazaron grandes extensiones; por ejemplo, en 1863 entre Puerto Montt y Puerto Varas fueron quemadas 27.500 ha mayormente habitadas por alerces, para luego abandonarlas, pues ese suelo no permitió un cultivo agrícola por ser delgado e impermeable.
Actualmente podemos buscar culpables tan solo en nosotros, ya sea en el carbón o leña que usamos o en nuestra actitud al visitar terrenos con bosque nativo, o culpar a empresas forestales que trabajan en grandes superficies.
Mas que llegar a determinar quien es el culpable de la situación actual de nuestro bosque, es mas necesario y útil tomar conciencia de la importancia que tiene, de lo delicado de su manejo y de la gran falta de investigación de todo su potencial y aplicación de técnicas de uso sostenible.
Urge el que cada uno sea responsable a su medida, es decir, que me preocupe del origen de la leña que consumo y de usarla en forma racional; si estoy de paseo, tener conciencia que esas especies y ese suelo requirieron de mucho tiempo para establecerse en ese lugar. Mi responsabilidad será mayor si soy propietario de terrenos con bosque nativo, pues estoy en posición de disponer de su uso, ya sean unas pocas hectáreas o extensas propiedades, pues en elllos recae principalmente la tarea de usar los recursos que nos provee el bosque de la forma mas integral posible.
Una vez lograda esta percepción, esta responsabilidad para nuestro bosque nativo, habremos eliminado gran parte de aquellos factores negativos que hoy lo afectan, los que comprenden cortas intensivas para obtener leña y carbón, sobrepastoreo, comercialización de especies, descuidadas actitudes de visitantes, quemas intencionales y tantas otras que para su solución requieren más que dinero, conciencia.
Publicado por: Richard Pincheira Aedo - Director ChillanActivo